El juego de Ender
de Orson Scott Card
El juego de Ender 1/5 ~ Punto de lectura
Tapa blanda con solapas ~ 509 págs.
9788466300391 ~ 7, 50€
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La Tierra se ve amenazada por una raza extraterrestre, los insectores, que se comunican telepáticamente y consideran no tener nada en común con los humanos, a quienes pretenden destruir. Para vencerlos es necesario una nueva clase de genio militar, y por ello se ha permitido el nacimiento de Ender, lo que constituye, en cierta forma, una anomalía, pues es el tercer hijo de una pareja en un mundo que ha limitado estrictamente a dos el número de descendientes.
El niño Ender deberá aprender todo lo relativo a la guerra en los videojuegos y en los peligrosos ensayos de batallas espaciales que realiza con sus compañeros. A la habilidad en el tratamiento de las emociones, ya característica de Orson Scott Card, se une en este libro el interés por el empleo de las simulaciones por ordenador y los juegos de fantasía en la formación militar, estratégica y psicológica del protagonista.
1. El juego de Ender
2. Ender en el exilio
3. La voz de los muertos
4. Ender el Xenocida
5. Hijos de la mente

No soy mucho de libros de ciencia ficción que se desarrollen en el espacio porque no es un tema que me atraiga mucho, quizá un poco más en películas, pero en novelas, de entrada, no suele llamarme. Pero había leído buenísimas críticas de este libro así que me animé a ver su película para hacerme una idea de lo que podría encontrarme aquí y si eso me convencía lo suficiente como para animarme con la novela. Lo hizo, así que en cuanto pude me hice con él y debo decir que me ha gustado incluso más que su adaptación y que me ha dado un poco de rabia porque si la historia no me ha impresionado más es debido a haber visto la película antes, ya sabía más o menos con lo que me iba a encontrar y, aunque términos generales no me importa mucho sí que lo hizo en lo relativo a las "sorpresas" del final que yo ya conocía del film.
—No me puedo creer que te hayas dejado cegar por toda esa porquería, Ender. De todas formas, eres demasiado joven. El enemigo no son las otras escuadras. El enemigo son los profesores. Nos obligan a pelearnos unos con otros, a odiarnos unos a otros. El juego lo es todo. Vencer, vencer, vencer. No lleva a nada. Nos estamos matando, nos estamos volviendo locos intentando vencernos unos a otros y, mientras tanto, esos desgraciados nos observan, nos estudian, descubren nuestros puntos débiles, deciden si somos suficientemente buenos o no. Buenos, ¿para qué? Tenía seis años cuando me trajeron aquí. ¿Qué podía saber yo a esa edad? Ellos decidieron que yo era bueno para el programa, pero nadie me preguntó si el programa era bueno para mí.
—¿Por qué no te vas a casa entonces?
Dink sonrió tortuosamente.
—Porque no puedo dejar el juego. —Dio un manotazo a su traje refulgente, tirado en la litera—. Porque amo esto.
Si hay algo que me ha encantado de El juego de Ender es que, más que una novela de acción, es un libro con una gran carga psicológica. Las simulaciones y los juegos en los que tendrá que participar Ender durante su entrenamiento para convertirse en el comandante que lidere la batalla final contra los insectores son importantes, pero lo es más el cómo afecta al niño el entrenamiento y las situaciones límite a las que le hacen enfrentarse pese a su corta edad. Vale que en esta sociedad los niños son más maduros de la edad que tienen, pero a mí me pareció muy impactante todo lo que le hacen pasar a Ender desde el primer día que entra en la academia espacial con tan sólo seis años. Me pareció muy cruel cómo aíslan y manipulan al niño para que cumpla con sus expectativas, entiendo que necesiten sacar lo mejor de él pero eso no justifica su actitud ni lo hace moralmente aceptable. La novela de Orson Scott Card es de esas que, además de tener una historia entretenida, cuentan con un trasfondo al plantearte algún dilema que te hace reflexionar sobre algunos de los comportamientos que tienen los personajes, ya no sólo con respecto a Ender sino también en lo referente a la guerra contra los insectores. Te hace replantearte en muchos momentos hasta que punto el fin justifica los medios en esta historia.
Me ha sorprendido mucho lo amena que se me ha hecho la lectura pese a que sabía todo lo que iba a pasar; además de que es un libro en el que abunda más la narración que el diálogo y que tampoco es que tenga acción a raudales. Básicamente todo el libro es ver cómo entrenan a Ender junto con otro grupo de niños para la guerra que se avecina, pero aún así se me hizo una historia super interesante de leer, tanto por su carga moral -de la que ya os he hablado antes- como por la profundidad del personaje de Ender. Me quedé fascinada con la evolución del niño a lo largo del libro, si ya me parecía maduro al principio con seis años, cuando llegamos al final donde rondara la adolescencia da la sensación de ser un anciano al que le pesa todo lo que ha vivido a lo largo de su vida. Además, fue una lectura que me hizo sentir muchas emociones mientras la leía, desde la rabia por ver lo mal que lo pasaba el niño y cómo se regodeaban los profesores porque con su sufrimiento se iba convirtiendo en lo que ellos necesitaban que fuera, hasta tristeza por su infancia e inocencia perdidas o alegría en los momentos en los que parecía que Ender lograba "devolvérsela" a los que querían hacerle daño. El final me pareció magnífico, tanto es así que se podría decir que los dos últimos capítulos son de mis favoritos de toda la novela ya que consigue alejarse un poco del típico final de este tipo de historias.
En definitiva, El juego de Ender es una novela de ciencia ficción que se centra más en el aspecto psicológico de convertir a niños en auténticos soldados despiadados más que en la guerra con la especie alienígena que nos quiere invadir. Una historia que me ha hecho sentir y reflexionar mucho durante su lectura y que, pese a su ritmo algo más pausado y su falta de acción, me ha mantenido super enganchada de principio a fin.


























