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6 tips para salir con vida -y la dignidad intacta- de un bajón lector

lunes, 16 de febrero de 2015


Creo que todos a lo largo de nuestra vida lectora nos hemos enfrentado a algún bajoncillo literario, ¿verdad? Momentos en los que a pesar de que la lectura es uno de tus mayores hobbies, no tienes ganas de leer, nada de lo que ves en tu estantería te invita a cogerlo y los pocos que decides empezar los terminas abandonando. Parece que tu amor por la lectura se ha marchitado... Peeeeeero no os alarméis, queridos, esto es solo temporal y en unos pocos días -semanas, en los peores casos- volveréis a vuestra rutina de siempre. Mientras tanto... a aguantar el chaparrón lo mejor que se pueda.

Yo no soy ninguna experta en el tema pero en los cuatro años que llevo en el blog he pasado por unos tres parones lectores bastante serios -uno me llegó a durar casi un mes entero. Sí, como leéis ¡casi un mes sin leer un mísero libro!- y me he dado cuenta que hay una serie de consejos que quizá podrían ayudar a aquellos que están pasando por este problema justo ahora o para que os sirvan si se da este caso en un futuro.

Principalmente los bajones o parones literarios tienen dos fases: 1) el momento en el que te das cuenta de que algo va mal, que tu amor incondicional por los libros no es tan intenso como solía serlo y que -Dios no lo quiera- prefieres hacer cualquier cosa antes que leer; y 2) cuando lo peor ya ha pasado y empiezas a ver la luz al final del túnel: tienes ganas de coger tu primer libro post-bajón pero tienes miedo de elegir mal y recaer de nuevo. 

Y ahora que tenemos las dos fases más o menos delimitadas es hora de pasar a daros unos cuantos tips que con mi experiencia en el tema creo que os podrían ser de ayuda. ¡Así que vamos allá!


FASE 1: Me he dado cuenta que no tengo ganas de leer, que ningún libro que cojo me emociona ni aunque sea de mi autor favorito y que mi pila de libros abandonados en los últimos días crece tanto que creo que voy a morir sepultada. ¿Qué hago?


1. Nunca -jamás de los jamases- te obligues a leer. Si no te apetece no lo hagas, tienes que recordar que esto es un hobbie y que si no lees en unas semanas el mundo no se va acabar ni vas a ser el causante de un apocalipsis zombie. Si los libros no te llaman, lo mejor es que te centres en tus otros hobbies: ver series o películas, escuchar música, molestar a tus hermanos, hacer fotos a tu mascota, disparar a tus vecinos con pistolas de agua desde la terraza -este último lo recomiendo encarecidamente pero ten un escondite a mano por si miran hacia arriba. En definitiva, haz cualquier cosa hasta que tus ganas de coger un libro regresen.

2. No te agobies. En serio, si eres un lector empedernido -como supongo que la mayoría de vosotros seréis- tarde o temprano el gusanillo de la lectura volverá a llamar a tu puerta. Además, leer es como montar en bici ¡nunca se olvida! Así que relájate y tómate tu tiempo para retomar la lectura, sin agobios ni presiones.

3. Por lo que más quieras ¡no sigas comprando libros! Si no estás con ánimos para leer, ¿para qué comprar? Quiero decir, esto lo único que hará será subir nuestro nivel de agobio y de estrés porque ves que tu pila de libros pendientes aumenta y aumenta y encima tú vas y no lees nada. Si estás en un periodo de bajón literario lo mejor es alejarte todo lo que puedas de librerías, centros comerciales, bibliotecas y tiendas online. Ya tendrás tiempo de comprar cuando vuelvas a leer.



FASE 2: Parece que el gusanillo lector ha vuelto a llamar a mi puerta, me pican las manos por volver a sentir el tacto de un libro y creo que estoy listo para intentarlo de nuevo pero... ¿por dónde empezar?


4. Lo mejor a la hora de retomar nuestra actividad lectora después de un bajón es coger un libro que sepamos que nos va a gustar. Bien porque es de nuestra autora favorita, porque es de uno de los géneros que más suelen gustarte, porque te lo ha recomendado alguien de quien te fías mucho o incluso porque es la continuación de una de tus sagas predilectas. De hecho, puedes aprovechar para releer uno de tus libros favoritos que eso siempre ayuda mucho. La cosa es que si sientes que ese libro está hecho para ti no dudes en empezar con él.

5. Prueba a empezar con libros ligeros, divertidos y con pocas páginas. Sobre todo porque puede que al principio de retomar la lectura tu ritmo no sea el mismo que tenías antes y claro, si coges un libro de tropecientas páginas -tipo Juego de tronos o El nombre del viento- por más que le tengas ganas puede que no avances todo lo que te gustaría y empieces a agobiarte. Así que mejor coger libros finitos que se lean fácilmente y en poco tiempo para así ver que avanzamos y sentirnos más motivados.

6. Disfruta de la lectura. Puede parecer algo muy obvio, pero se supone que leemos por entretenimiento por lo que disfrutar de lo que haces es esencial. Puede que tras unas semanas sin leer sientas que tienes que recuperar el tiempo perdido y leer como sino hubiera un mañana; y sí, puedes hacerlo pero sin forzar las cosas. Leyendo a tu ritmo y sin agobios, porque preocuparte por no cumplir tus objetivos -de leer X libros al mes o de bajar lo más que puedas la pila de pendientes- solo hace que leas más deprisa para intentar completarlos y que a la larga no disfrutes tus lecturas tanto como deberías.


Estos son mis pequeños y espero que útiles consejos para salir vivo de un parón literario. ¿Coincidís con alguno? ¿Creéis que me he dejado algo importante en el tintero? 
¿Cómo os enfrentáis vosotros a estos horribles momentos? ¡Nos leemos en los comentarios!

La importancia (o no) de una buena traducción

jueves, 15 de enero de 2015

¿Qué importancia le dais a la traducción a la hora de valorar o comprar un libro? 


Me he dado cuenta que a medida que mi experiencia lectora ha ido creciendo también lo ha hecho mi criterio con respecto a la traducción. Tengo que empezar diciendo que no soy una experta, no he estudiado traducción, ni una filología inglesa y mi nivel de inglés es medio, pero no me podéis negar que hay ocasiones en las que, por poco que entiendas del tema, notas cuando una traducción es deficiente. Principalmente porque tienes que leer frases varias veces para llegar a entenderlas, porque utilizan palabras raras -¡ojo! no me refiero a expresiones latinas (o a las españolas para los lectores latinoamericanos), sino a palabras corrientes pero mal utilizadas- o fuera de contexto. No voy a mencionar libros ni editoriales, porque en esta entrada no quiero debatir sobre la labor de traducción en sí, sino sobre la importancia que vosotros como lectores le dais a ello. 

¿Conseguís disfrutar igualmente del libro? 
¿Os influye a la hora de puntuarlo o recomendarlo? 

Porque a mí sí me influye, quiera o no siempre termino bajándole un poco la nota a la novela si me encuentro con ese fallo. Entiendo que no es culpa del autor, porque el cómo traducen tu libro es un elemento que ningún autor extranjero puede controlar, y que debería estar un poco a parte a la hora de evaluar una novela, pero a mí me influye. Principalmente porque si son fallos grandes -frases sin sentido, por ejemplo- me sacan de la lectura y hacen que mi interés por el libro baje un poco. Cuando esto me pasa lo suelo comentar en la reseña y cuando puntúo normalmente bajo nota; aunque a ver tampoco me vayáis a crucificar porque no quito dos puntos/estrellas por la traducción pero sí que puede bajar algunas décimas, como de un 4 a un 3,5 o algo así. Y lo mismo me pasa a la hora de adquirir una novela, si ya voy avisada de su mala traducción me cuesta decidirme a la hora de comprarlo y siempre lo voy posponiendo por muchas ganas que le tenga, incluso prefiero comprarlo en inglés.

Todo esto viene porque cuando tengo problemas con un libro por ese motivo, suelo buscar reseñas de bloggers a ver si yo no he sido la única a la que le ha pasado, y aunque en algunos casos el reseñador en general lo avisa en su crítica -cosa que veo perfecto porque a mi parecer es algo a tener en cuenta a la hora de comprar un libro-, también hay muchos que no dicen nada, ni tampoco lo reflejan en sus puntuaciones -cosa que también veo bien, ya que a lo mejor para esa persona ese elemento es un factor secundario a la hora de leer. Pero fue en ese momento donde me vino a la cabeza esta cuestión y quería compartirla con vosotros para que me contarais vuestras impresiones y demás, ya que creo que es un tema muy interesante y poco debatido, ¿verdad?


Así que contadme en los comentarios cómo os influye a vosotros este hecho y si os dejáis llevar por él a la hora de dar vuestra opinión o comprar una novela. ¿Lo soléis comentar en las reseñas? ¿Bajáis la nota? ¿O por el contrario, vosotros no lo consideráis un factor importante y os centráis más en la historia y los personajes? ¿Os influye este hecho a la hora de decidiros a comprar un libro?

Tú y tu nuevo libro: historia de una relación

jueves, 20 de febrero de 2014

Bienvenidos queridos lectores a esta guía literaria en la que hoy se tratará un tema de suma importancia y que creo que todo amante de los libros debería conocer: cómo tratar a nuestro nuevo inquilino librero. Todo buen lector que se precie sabe que cuando trae un nuevo libro a su estantería tiene que hacerle sentir cómodo, rodeado de amigos afines que le hagan sentirse como en casa. Muchos de vosotros seguro que os habéis preguntado incontables veces cual es la forma correcta de tratarlos, ¿verdad? Sí, sí, no me mintáis ni miréis para otro lado como si esto no fuera con vosotros, porque yo sé que tengo razón.

Bueno, pues tras hablar con varios expertos en la materia, personalidades con una reputación literaria consumada que se han ofrecido a ahondar sobre este tremendo problema que nos atañe a todos los lectores, he recopilado una serie de pasos a seguir para que tu libro se adapte a su nuevo entorno de forma satisfactoria. Coged lápiz y papel... y allá vamos:

  1. Una vez en casa, sácalo de la bolsa y sostenlo entre tus manos con suma delicadeza para que se vaya acostumbrando a ti.
  2. Huélelo y deja que él te huela a ti. Sí, los libros son como los perros que para conocerse van olisqueándose el trasero, pues aquí lo mismo: deja que él se familiarice con tu olor y viceversa.
  3. Admira su portada empapándote de cada detalle de ella. Si ves que el libro se empieza a relajar y lo consideras oportuno pasa el punto número 4, si no es así retrocede y sigue oliéndole hasta que él te dé su visto bueno.
  4. Acariciálo, toca su cubierta y sé un poco osado y dale la vuelta para admirar su lomo y contraportada.
  5. Una vez admirado por fuera, es hora de coger una mayor confianza así que ábrelo y ojea por encima su interior. Se recomienda no alargar mucho este punto para evitar comerse posibles spoilers.
  6. Mientras lo haces (lo de ojear su interior, digo) no dudes en decirle palabras bonitas sobre lo maravilloso que es y el tiempo que lo has estado esperando.
  7. Una vez lo hayas explorado a gusto, y que él y tú ya seáis buenos amigos, es hora de presentarle a sus nuevos hermanos y hermanas. Así que estudia tus estanterías y encuentra el lugar perfecto para él.
  8. Hazle hueco en el sitio escogido y colócalo.
  9. Admíralo y dile algunas palabras bonitas más. Los libros son muy vanidosos y te los ganas con elogios.
  10. Tras esto, lo prudencial es dejarle un tiempo para que se adapte a su nuevo entorno y se acostumbre a sus nuevos amigos antes de leerlo. Cuando hayas considerado que el tiempo es el estimado, sácalo de su estantería y procede a comenzar su lectura.

Si has llegado hasta aquí y has realizado correctamente todos los pasos... ¡Enhorabuena! Ahora ya tienes un nuevo amigo para toda la vida. Cuídalo bien y nunca le abandones, ya sabes que él nunca lo haría.


Estos son los pasos más aconsejables a seguir cuando compramos un nuevo libro y nos lo llevamos a casa, pero sé que muchos de vosotros habéis estado utilizando multitud de técnicas distintas antes de que os informara de la correcta. ¿Las compartís conmigo? ¿Qué es lo que hacéis cuando un nuevo libro llega a vuestras estanterías? Yo, la verdad es que no lo huelo, pero sí que lo admiro desde todos los puntos posibles, lo ojeo un poco y luego busco un sitio en la estantería donde ponerlo y que quede estéticamente bien. ¿Vosotros también hacéis eso? ¿O tenéis alguna excentricidad más? Contadme todas vuestras manías, rituales o formas en las que tratáis a vuestros nuevos amigos en los comentarios.


¡Nos leemos!

Síndrome del autospoiler voluntario. ¿Realidad o mito?

jueves, 6 de febrero de 2014

El tema spoiler ha sido tratado en infinitud de ocasiones por prácticamente cada lector de este mundo en, al menos, una de cada dos conversaciones literarias de las que forma parte. Siempre se le ha dado una connotación negativa, ya que nos desvela lo que va a pasar a continuación en la historia que estamos leyendo, pero me he dado cuenta que últimamente ha salido a la luz un nuevo tipo de lector que no le teme a esa palabra. Un lector que puede pronunciar el nombre de El-que-no-debe-ser-nombrado, sin titubear si quiera. 

¿Pero es un nuevo estereotipo de lector? ¿O está afectado por un terrible síndrome? Yo, me inclino a pensar más en esto último, sobre todo tras la ardua investigación que he llevado a cabo y cuyos frutos me han dado los resultados que leeréis a continuación en este post. Y es que, a mi parecer, nos encontramos ante una nueva enfermedad que se está propagando silenciosa pero paulatinamente por el mundo lector. Una enfermedad a la que todavía no se le ha encontrado una cura factible: el temible y contagioso "síndrome del autospoiler voluntario".


¿Qué es el "síndrome del autospoiler voluntario"?

El síndrome del autospoiler voluntario se caracteriza por la imposibilidad del afectado de detenerse ante la palabra spoiler, es decir, de saber que aunque seguramente se esté fastidiando el libro al leer algo con lo que la autora pretendía sorprendernos durante la lectura, una fuerza interior (malévola, normalmente) tira de él y tiene que leerlo quiera o no.

Como en todo tipo de enfermedad nos encontramos con diferentes niveles. De menor a mayor gravedad, tenemos:

1. El autospoileador light ~~> También conocido como el "Próximamente en..." Dícese de la persona que una vez deja de leer (o algunas veces durante su lectura) pone el marcapáginas por la hoja donde va y se decide a "ojear muy por encima" (o eso dice él) lo que le espera en los siguientes capítulos, para así hacerse una idea de por dónde va a tirar la historia.
2. El autospoileador medium ~~> También conocido como el "Jode finales". Dícese de la persona que no puede evitar mirar el final de los libros, con independencia de que lo esté leyendo o no. Libro que llega a sus manos, libro que abre, va hasta la última página y lee los últimos párrafos. 
3. El super autospoileador ~~> También conocido como el "¿Spoiler? ¿Dónde hay que mirar?". Dícese de la persona que sólo con escuchar la palabra spoiler ya arrima la orejilla a la conversación. Que si sabe que en un libro hay una muerte trágica, tiene un final polémico o un giro de trama de esos que nos dejan con la boca abierta, él no puede evitar ir directo hasta él. Da igual que sea el libro que está leyendo actualmente, que vaya a leerlo más adelante o que incluso aún se esté planteando si hacerse con él o no; él lee "spoiler" y allá que va.

Estos son los tres tipos que hay en relación a su mayor o menor gravedad. Por lo que he ido observando, normalmente el afectado va pasado de uno a otro de forma gradual según va a aumentando su exposición al síndrome, pero también se han dado casos de "híbridos", es decir, personas que tienen características de varios niveles o incluso un poco de los tres. 

Yo tengo que confesaros que sufro de este síndrome del autospoiler voluntario desde hace ya varios años. Todos los tratamientos que he intentado contra él no han funcionado y las amenazas de la gente de mi alrededor con darme un capón cada vez que lo hiciera dejaron de ser útiles allá por el quinto mes de enfermedad. Confieso que soy una autospoileadora light en todas y cada una de mis lecturas, cada vez que cierro un libro y aparco la lectura tengo que mirar qué es lo que viene a continuación; lo cual me ha deparado comerme spoilers tan grandes como una casa. Pero yo soy feliz con ello. Sí, debo de ser masoca, lo sé. Además, a veces tengo tendencia a ser superspoileadora, porque cada vez que veo una reseña con una parte de "Spoilers" tengo que mirarla, y si además, veo a la gente flipar con el final de alguna saga o algo no puedo evitar buscar en Internet para adivinar lo que pasa. Sí, soy de ese 0,000000001% que se autospoilearon alegremente el final de Leal, desenlace de la trilogía Divergente. 

Sé que tengo un problema. Sé que necesitaría ayuda. Pero qué queréis que os diga, yo vivo feliz comiéndome todos los spoilers del mundo. Eso sí, los tengo que buscar yo y porque a mí me apetezca saberlo, si alguien me spoilea algo que no quiero saber, ahí sí que MA-TO. Muchos de vosotros me estaréis leyendo espantados, llevándoos las manos a la cabeza por el tremendo problema que tengo, pero espero que alguno me comprenda y sea lo suficientemente valiente como para poner un comentario diciendo "Hola, me llamo *inserte aquí su nombre* y yo también sufro del síndrome autospoiler voluntario."


Y ahora llega el momento de que vosotros comentéis. ¿Conocíais el "síndrome del autospoiler voluntario"? ¿Lo sufrís en silencio? Y si es así, ¿en qué grado? ¿Creéis que es hora de que creemos una asociación en la que podernos juntar y autospilearnos todos en amor y compañía? ¡Contadme lo que queráis en los comentarios!

[Debate] ¿Más de lo mismo o es solo un problema de desgaste en los lectores?

domingo, 26 de agosto de 2012

¡Hola pequeños! Hoy vengo con una entrada de debate, no es que haga muchas en el blog, pero esta vez me apetecía compartir mi opinión y saber cómo veíais vosotros un asunto que me estuvo rondando la cabeza en la tarde del sábado.

Ayer Beleth, hizo una entrada muy interesante en su blog hablando del fenómeno editorial y su repercusión en el mundo blogger y a pesar de ser un tema que daría para muchas reflexiones no es de eso de lo que os quiero hablar hoy, sino de lo que otra bloggera sacaba a relucir en uno de los comentarios. El comentario en cuestión era de Nuria Forte, administradora del blog Libros de ensueño y os voy a citar textualmente la parte que me gustaría debatir hoy en el blog:
"Por otro lado querría exponer un tema que considero que puede ser una consecuencia de las colaboraciones masivas editoriales: el desgaste.

Cuando cierras un libro y abres el siguiente durante mucho tiempo pierdes el foco. A mi me ha pasado recientemente y por eso últimamente me cuesta mucho reseñar y leer. Ha llegado un punto en el que leyendo unos pocos capítulos ya se lo que va a pasar y me revienta descubrir que es así. Pero claro, a la hora de reseñar piensas “¿Es culpa del libro o mía?” No me parece justo decir según qué cosas porque ese libro que para mí es una repetición del otro lo lee cualquier persona que no haya leído tropocientos libros juveniles en un año y le puede parecer una maravilla. No me considero Dios en la tierra como para decir que un libro que ha escrito un autor, aprobado un editor, que se ha trabajado durante meses/años es una mierda y una “copia de” pero… a veces lo pienso. Y ante esa disyuntiva últimamente paso de reseñar el libro en cuestión antes de equivocarme.

No sé si a alguien más le ha pasado, pero creo que es un peligro que se corre cuando se lee demasiado del mismo género (y siendo bloguero literario es muy fácil hacerlo). Sí que he leído entradas sobre personajes que aparecen muchas veces en las novelas con diferentes nombres y de temáticas repetidas hasta la saciedad. Y es que creo que en este momento en el que se publican tal cantidad de libros cada mes es muy difícil encontrar algo realmente emocionante y original. También diré que hay componentes que todos esperamos encontrar en una novela pero siempre quieres ese “algo” que la diferencia de las demás y la hace única."

La verdad que a pesar de que lo que comenta ella, me ha pasado en incontables ocasiones nunca me había parado a analizarlo seriamente, y ahora que lo hago creo que tiene muchísima razón. Cuando tienes un blog por tus manos pasan numerosos libros a lo largo del año o incluso de los meses (si tienes bastante tiempo para dedicarlo a leer), por poner un ejemplo yo el año pasado me leí más de 90 libros y a pesar de que intento alternar géneros es verdad que llega un momento que todos se terminan pareciendo de un modo u otro.

Se ha hablado en numerosas ocasiones en la bloggoesfera sobre que últimamente no hay libros que consigan sorprendernos, qué tengan ese algo que los hagan especiales y diferentes a los demás. Que de, por poner un ejemplo, cien libros que lees al año solo hay unos cinco que verdaderamente aportan algo nuevo al panorama, nos sorprenden y destacan por encima de los demás. ¿Hasta que punto es problema de los escritores (que no nos traen algo novedoso) y no de nosotros, los bloggers, que ya tenemos mucho terreno recorrido y es verdaderamente difícil sorprendernos? Como decía Nuria, nosotros leemos tanto que a veces nuestras opiniones están dirigidas o influenciadas por los veinte libros que leemos al año, por ejemplo, de juvenil paranormal; pero una persona que lea una cantidad más reducida de libros al año de esa temática quizá lo aprecie más que nosotros.

Os voy a poner el ejemplo de las distopías que parecen que últimamente están muy de moda y muchos de nosotros nos quejamos que todas parecen estar cortadas por el mismo patrón. Partiendo de la base de que es realmente complicado sorprender a alguien que lee tanto como nosotros y también que es difícil crear una sociedad distópica que sea diferente a todo lo que se ha escrito hasta el momento (que es bastante), ¿se puede decir que un libro distópico es peor que otro porque tenga elementos parecidos a los que se utilizaron en otros libros? Si nos ponemos a comprar libros de otros géneros, como la romántica adulta vemos que casi todos los libros siguen patrones parecidos: están las historias que comienzan con los protagonistas odiándose a muerte, las que los dos principales son obligados a casarse a la fuerza y luego se enamoran, los que se conocen, se gustan, empiezan algo y luego por algún motivo tienen que separarse en contra de su voluntad... Y en juvenil lo mismo sobre todo en paranormal, con la típica chica que nunca ha destacado en nada hasta que se entera que es una pieza clave para la salvación del mundo, etc, etc, etc.

Puede que al leer tanto podamos tener un poco más de criterio a la hora de valorar novelas, ¿pero hasta que punto eso no nos condiciona? Ese desgaste del que hablaba Nuria puede llevarnos en ocasiones a menospreciar una novela porque en nuestra opinión sea más de lo mismo (debido a los tropecientos libros de la misma temática que hemos leído antes que él), pero una persona que tenga un recorrido menor en ese género puede que lo vea como una novela sorprendente y se enamore de ella. ¿Deberían entonces esas personas dejarse guiar por nuestra opinión? ¿Llega un momento en que los bloggeros literarios estamos tan saturados de un género que no somos capaces de valorarlo con objetividad dentro de la subjetividad de nuestra opinión, claro está? ¿Los autores/editoriales no saben escribir nada nuevo o somos nosotros los que, en ocasiones, estamos tan saturados que ya todo nos parece igual?

Ahora es vuestro turno, seas bloggero/escritor/lector/"hola, ¿qué tal? pasaba por aquí", ¿qué opináis al respecto? Contarme todo lo que queráis, estéis de acuerdo o no ¡que para algo estamos debatiendo!