Creo que todos a lo largo de nuestra vida lectora nos hemos enfrentado a algún bajoncillo literario, ¿verdad? Momentos en los que a pesar de que la lectura es uno de tus mayores hobbies, no tienes ganas de leer, nada de lo que ves en tu estantería te invita a cogerlo y los pocos que decides empezar los terminas abandonando. Parece que tu amor por la lectura se ha marchitado... Peeeeeero no os alarméis, queridos, esto es solo temporal y en unos pocos días -semanas, en los peores casos- volveréis a vuestra rutina de siempre. Mientras tanto... a aguantar el chaparrón lo mejor que se pueda.
Yo no soy ninguna experta en el tema pero en los cuatro años que llevo en el blog he pasado por unos tres parones lectores bastante serios -uno me llegó a durar casi un mes entero. Sí, como leéis ¡casi un mes sin leer un mísero libro!- y me he dado cuenta que hay una serie de consejos que quizá podrían ayudar a aquellos que están pasando por este problema justo ahora o para que os sirvan si se da este caso en un futuro.

Principalmente los bajones o parones literarios tienen dos fases: 1) el momento en el que te das cuenta de que algo va mal, que tu amor incondicional por los libros no es tan intenso como solía serlo y que -Dios no lo quiera- prefieres hacer cualquier cosa antes que leer; y 2) cuando lo peor ya ha pasado y empiezas a ver la luz al final del túnel: tienes ganas de coger tu primer libro post-bajón pero tienes miedo de elegir mal y recaer de nuevo.
Y ahora que tenemos las dos fases más o menos delimitadas es hora de pasar a daros unos cuantos tips que con mi experiencia en el tema creo que os podrían ser de ayuda. ¡Así que vamos allá!
FASE 1: Me he dado cuenta que no tengo ganas de leer, que ningún libro que cojo me emociona ni aunque sea de mi autor favorito y que mi pila de libros abandonados en los últimos días crece tanto que creo que voy a morir sepultada. ¿Qué hago?
1. Nunca -jamás de los jamases- te obligues a leer. Si no te apetece no lo hagas, tienes que recordar que esto es un hobbie y que si no lees en unas semanas el mundo no se va acabar ni vas a ser el causante de un apocalipsis zombie. Si los libros no te llaman, lo mejor es que te centres en tus otros hobbies: ver series o películas, escuchar música, molestar a tus hermanos, hacer fotos a tu mascota, disparar a tus vecinos con pistolas de agua desde la terraza -este último lo recomiendo encarecidamente pero ten un escondite a mano por si miran hacia arriba. En definitiva, haz cualquier cosa hasta que tus ganas de coger un libro regresen.
2. No te agobies. En serio, si eres un lector empedernido -como supongo que la mayoría de vosotros seréis- tarde o temprano el gusanillo de la lectura volverá a llamar a tu puerta. Además, leer es como montar en bici ¡nunca se olvida! Así que relájate y tómate tu tiempo para retomar la lectura, sin agobios ni presiones.
3. Por lo que más quieras ¡no sigas comprando libros! Si no estás con ánimos para leer, ¿para qué comprar? Quiero decir, esto lo único que hará será subir nuestro nivel de agobio y de estrés porque ves que tu pila de libros pendientes aumenta y aumenta y encima tú vas y no lees nada. Si estás en un periodo de bajón literario lo mejor es alejarte todo lo que puedas de librerías, centros comerciales, bibliotecas y tiendas online. Ya tendrás tiempo de comprar cuando vuelvas a leer.
FASE 2: Parece que el gusanillo lector ha vuelto a llamar a mi puerta, me pican las manos por volver a sentir el tacto de un libro y creo que estoy listo para intentarlo de nuevo pero... ¿por dónde empezar?
4. Lo mejor a la hora de retomar nuestra actividad lectora después de un bajón es coger un libro que sepamos que nos va a gustar. Bien porque es de nuestra autora favorita, porque es de uno de los géneros que más suelen gustarte, porque te lo ha recomendado alguien de quien te fías mucho o incluso porque es la continuación de una de tus sagas predilectas. De hecho, puedes aprovechar para releer uno de tus libros favoritos que eso siempre ayuda mucho. La cosa es que si sientes que ese libro está hecho para ti no dudes en empezar con él.
5. Prueba a empezar con libros ligeros, divertidos y con pocas páginas. Sobre todo porque puede que al principio de retomar la lectura tu ritmo no sea el mismo que tenías antes y claro, si coges un libro de tropecientas páginas -tipo Juego de tronos o El nombre del viento- por más que le tengas ganas puede que no avances todo lo que te gustaría y empieces a agobiarte. Así que mejor coger libros finitos que se lean fácilmente y en poco tiempo para así ver que avanzamos y sentirnos más motivados.
6. Disfruta de la lectura. Puede parecer algo muy obvio, pero se supone que leemos por entretenimiento por lo que disfrutar de lo que haces es esencial. Puede que tras unas semanas sin leer sientas que tienes que recuperar el tiempo perdido y leer como sino hubiera un mañana; y sí, puedes hacerlo pero sin forzar las cosas. Leyendo a tu ritmo y sin agobios, porque preocuparte por no cumplir tus objetivos -de leer X libros al mes o de bajar lo más que puedas la pila de pendientes- solo hace que leas más deprisa para intentar completarlos y que a la larga no disfrutes tus lecturas tanto como deberías.
Estos son mis pequeños y espero que útiles consejos para salir vivo de un parón literario. ¿Coincidís con alguno? ¿Creéis que me he dejado algo importante en el tintero?
¿Cómo os enfrentáis vosotros a estos horribles momentos? ¡Nos leemos en los comentarios!





