Las horas distantes
de Kate Morton
Autoconclusivo ~ Suma de letras
Tapa blanda con solapas ~ 627 págs.
9788483652510 ~ 21€ [grande] 10, 95€ [bolsillo]
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Que estoy enamorada de las historias de esta mujer no es ningún secreto, me encanta cómo escribe, lo bien ambientadas que están sus novelas y las historias tan bonitas -y algo agridulces- con las que nos deleita. Este es el tercer libro que leo de ella y no creo que tarde mucho en ponerme con el único que me queda.
Edie Burchill y su madre nunca han estado lo que se dice unidas. Pero un domingo por la tarde llega a su casa una carta, perdida hace tiempo, con el remite de Milderhurst Castle, en Kent (Inglaterra), y Edie empieza a pensar que la frialdad de su madre oculta un antiguo secreto.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la madre de Edie fue evacuada de Londres y acogida por la misteriosa Juniper Blythe en Milderhurst Castle, donde vivía con sus hermanas gemelas y su padre, Raymond, autor del clásico infantil La verdadera historia del Hombre de Barro. El espléndido y enorme castillo le muestra un nuevo mundo en el que descubre la fantasía y el placer de los libros, pero también sus peligros.
Cincuenta años más tarde, cuando Edie busca las respuestas al enigma de su madre, se siente atraída por Milderhurst Castle, donde, ya ancianas, las excéntricas gemelas y Juniper viven todavía. En el ya ruinoso castillo, Edie investiga el pasado de su madre. Pero hay otros secretos escondidos entre sus muros, y Edie está a punto de averiguar más de lo que esperaba. Lo que realmente sucedió en las horas distantes ha estado aguardando mucho tiempo a que alguien lo desvelara.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la madre de Edie fue evacuada de Londres y acogida por la misteriosa Juniper Blythe en Milderhurst Castle, donde vivía con sus hermanas gemelas y su padre, Raymond, autor del clásico infantil La verdadera historia del Hombre de Barro. El espléndido y enorme castillo le muestra un nuevo mundo en el que descubre la fantasía y el placer de los libros, pero también sus peligros.
Cincuenta años más tarde, cuando Edie busca las respuestas al enigma de su madre, se siente atraída por Milderhurst Castle, donde, ya ancianas, las excéntricas gemelas y Juniper viven todavía. En el ya ruinoso castillo, Edie investiga el pasado de su madre. Pero hay otros secretos escondidos entre sus muros, y Edie está a punto de averiguar más de lo que esperaba. Lo que realmente sucedió en las horas distantes ha estado aguardando mucho tiempo a que alguien lo desvelara.
¡Shhh! ¿Puedes oírlo?
Los árboles pueden. Son los primeros en saber que se acerca. ¡Escucha! Los árboles del bosque profundo y oscuro se estremecen, agitan sus hojas como envoltorios de papel de plata gastada. El viento artero, serpenteando por sus copas, susurra que pronto dará comienzo.
Los árboles lo saben. Son antiguos y ya han visto de todo.
Los árboles pueden. Son los primeros en saber que se acerca. ¡Escucha! Los árboles del bosque profundo y oscuro se estremecen, agitan sus hojas como envoltorios de papel de plata gastada. El viento artero, serpenteando por sus copas, susurra que pronto dará comienzo.
Los árboles lo saben. Son antiguos y ya han visto de todo.
Que estoy enamorada de las historias de esta mujer no es ningún secreto, me encanta cómo escribe, lo bien ambientadas que están sus novelas y las historias tan bonitas -y algo agridulces- con las que nos deleita. Este es el tercer libro que leo de ella y no creo que tarde mucho en ponerme con el único que me queda.
Las horas distantes es una lectura que, pese a su grosor y su ritmo algo lento, me mantuvo cautivada desde el primer párrafo. Eso es algo que siempre me pasa con todas las historias de Kate Morton, es empezar a leerlas y sumergirme de lleno en esa melancolía que parece impregnar cada página, en esa trama llena de secretos pasados que logran salir a la luz muchos años después. Me encantan las historias que están narradas a dos tiempos -pasado y presente- en las que la protagonista tendrá que investigar algún suceso del pasado del cual su familia no quiere hablar y, mientras tanto, podemos ir leyendo también capítulos situados en esa época que nos van esclareciendo todo poco a poco. Aunque como siempre me suele pasar, una de las dos historias me termina gustando más que la otra y en este caso ha sido la del pasado. Me pasé todo el libro intentando averiguar qué narices había pasado esa fatídica noche en Milderhurst Castle, además, las tres hermanas Blythe -Percy, Juniper y Saffy- me parecieron mucho más interesantes que cualquiera de los personajes de la trama del presente. No es que estos estuvieran mal, pero ellas tres estaban envueltas en un halo de misterio y tenían personalidades tan peculiares que era imposible no sentirse más atraída por los capítulos narrados en su época.
Aunque las personas en su sano juicio no hablan de casas que emiten energía ni de personajes embrujados, ni se acercan a ellos, comencé a creer que una fuerza indescriptible surgía de las profundidades de Milderhurst Castle. Lo había percibido en mi primera visita y lo sentí de nuevo aquella tarde. Era una especie de atracción; el castillo me llamaba.
Kate Morton crea historias maravillosamente ambientadas, cuyos escenarios se revelan como un personaje más en la trama. En este caso quien cobra vida es Milderhurst Castle, una antigua mansión llena de secretos y con un aspecto algo lúgubre que será en torno a la cual gire la vida de la familia Blythe. Literalmente podía sentir la soledad, el abandono y esa especie de magnetismo que desprendía el edificio; y lo mismo pasó con todos los personajes, cada uno de ellos desprende un aura propia que logra transmitirse también al lector. Todos están muy bien perfilados, pero, como dije antes, Percy, Saffy y Juniper me cautivaron por todas las luces y sombras que dejaban entrever, por todos los secretos que guardaron en su día y siguen guardando en el presente. Aunque Las horas distantes no es una novela romántica sí que hay un pequeño romance entre sus páginas, un amor que me pareció precioso y con el que sufrí un montón -a pesar de saber desde el principio cómo terminaba todo. De hecho, fue ese elemento lo que me mantuvo intrigada hasta el final ya que no es hasta las páginas finales cuando se descubre exactamente qué fue lo que pasó la noche en la que la vida de las hermanas Blythe cambió para siempre y qué fue lo que propició que la historia de amor tuviera ese final.
Como siempre me ocurre con las historias de esta autora, su desenlace me dejó con una sensación agridulce porque la parte del pasado siempre contiene un toque dramático que logra sacarme alguna que otra lagrimilla. Sé que este tipo de historias no son para todo el mundo, sobre todo porque son muy lentas y descriptivas y se toman su tiempo para desarrollarse, pero es justamente ahí donde reside su encanto. No me canso de leer novelas de Kate Morton porque a pesar de que todas siguen un mismo patrón -secretos familiares que han permanecido ocultos y salen a la luz- la autora les da a cada una un toque único y especial que las hace diferentes. Así que si os gustan este tipo de libros... ¡ya estáis tardando en leerlo!
En definitiva, Las horas distantes me cautivó tanto como las demás novelas que he leído de esta autora. A pesar de su ritmo algo lento y su carencia de acción, desde el minuto uno me encontré atrapada en esta historia de secretos y mentiras, con unos personajes muy bien construidos que nos muestran lo fuertes que pueden llegar a ser los lazos familiares.

