El último adiós · Kate Morton
Autoconclusivo | Suma de letras | Tapa dura | 574 páginas | Nota: 4'5/5
Con la colaboración de Suma de letras
Un niño desaparecido
Junio, 1933. En Loeanneth, la residencia de verano de la familia Edevane, todo está listo para la fiesta de solsticio. Alice Edevane, de dieciséis años y escritora en ciernes, está especialmente ilusionada. No solo ha encontrado el giro argumental perfecto para su novela, también se ha enamorado perdidamente de quien no debe. Pero para cuando llegue la medianoche y los fuegos artificiales iluminen el cielo estival, la familia Edevane habrá sufrido una pérdida tan grande que tendrá que abandonar la mansión y Cornualles para siempre...
Una casa abandonada...
Setenta años más tarde y después de un caso especialmente complicado, Sadie Sparrow está de permiso forzoso en su trabajo; es investigadora en Scotland Yard. Refugiada en la casa de su abuelo en Cornualles, pronto comprueba que estar ociosa le resulta complicado. Hasta que un día llega por casualidad a una vieja casa abandonada rodeada de jardines salvajes y espesos bosques y descubre la historia de un niño desaparecido sin dejar rastro...
Un misterio sin resolver
Mientras tanto, en el ático de una elegante casa en Hampstead, la formidable Alice Edevane, ya anciana, lleva una vida tan cuidadosamente planeada como las exitosas novelas policíacas que escribe. Hasta que una joven detective empieza a hacer preguntas sobre su pasado familiar en un intento por desenterrar la intrincada maraña de secretos delos que Alice lleva intentando escapar toda su vida...
No es ningún secreto que soy muy fan de las novelas de Kate Morton, por el momento todas las que he leído -me falta aún El cumpleaños secreto- me han encantado y esta no iba a ser la excepción. El último adiós tiene todos los elementos que tanto me cautivaron en los anteriores: un misterio por resolver, mezcla de presente y pasado y una narración detallada, melancólica y completamente absorbente. La novela comienza situándonos en 1933, unos meses antes de la desaparición del pequeño Theo, y a través de los ojos de su hermana Alice veremos cómo era la vida en la gran casa del lago de la familia Edevane. Pero Alice no será la única narradora de la historia, sino que también estarán Eleanor, la matriarca de la familia que nos hablará de cómo conoció a su marido, formó su familia y vivió la desaparición de su hijo; y Sadie, la investigadora que se topará con el caso setenta años más tarde y que se obsesionará por descubrir la verdad. Estos tres puntos de vista se irán alternando, transportándonos del presente al pasado, para ir poco a poco esclareciendo qué fue lo que pasó esa terrible noche y quienes estuvieron involucrados.
Una de las cosas que más me ha gustado es como la autora logra confundirnos todo el rato, pensando que por fin nos estamos acercando a averiguar el misterio para terminar encontrándonos con una nueva pista que nos desmonta todo lo anterior. A mí estas cosas me encantan porque me mantienen enganchada a la lectura en todo momento y esto es importante en libros de este estilo que tienen un desarrollo bastante pausado. Además de que Kate Morton consiguió sorprenderme con la resolución del misterio y eso es algo que pocas veces me pasa ya que suelo ser bastante perspicaz cuando me enfrento a historias de este tipo.
Todas las familias eran un cúmulo de historias, pero al parecer la suya contenía más capas de cuentos y versiones que la mayoría. Eran muchos, para empezar, y a todos les gustaba hablar y escribir y hacerse preguntas. Al vivir en Loeanneth, una casa ya rica en historia, era inevitable que construyeran sus vidas como una serie de relatos. Pero al parecer un capítulo de vital importancia no había sido nunca contado. Una verdad tan importante, tan central que sus padres habían dedicado sus vidas a mantenerla en secreto.
El tema central de El último adiós es, ante todo, la familia y más concretamente los niños, ya que si el hilo principal gira en torno a la desaparición de uno, en las dos tramas paralelas que nos encontramos también se verá envuelto algún infante. Las tres historias me han gustado mucho aunque su desarrollo no me ha parecido muy equilibrado, sobre todo porque a la trama personal de Sadie -la cual considero que era bastante importante porque era la que marcaba la personalidad de la mujer- le dan muy poco espacio en el libro y además su resolución fue demasiado rápida y nada explicada. Esté es el único "pero" que le pongo a este libro que dan más importancia, por ejemplo, al caso policial en el que estaba envuelta la detective antes de empezar la investigación del niño desaparecido que a su propio drama pasado cuando, a mi parecer, es esta segunda trama la que nos aporta más información sobre el personaje. Pero quitando eso me pareció un libro precioso, destaco sobre todo la maravillosa pluma de Kate Morton que a mí me tiene completamente embelesada, me encanta ese aire meláncolico con el que nos narra todo y esas descripciones tan detalladas que nos permiten ya no sólo transportarnos al lugar que describen sino también conocer a los personajes en profundidad y lograr empatizar más con ellos.
RESUMIENDO... El último adiós ha sido una lectura absolutamente maravillosa tanto por el desarrollo de la trama -y las sorpresas que esta nos depara- como por lo bonita y emotiva que es la historia principal. Con unos personajes que destacan por su humanidad y complejidad y esa increíble pluma que es capaz de absorberte y transportarte a cualquier parte desde la primera página, la nueva novela de Kate Morton se ha convertido en un ejemplo más de por qué esta autora es una de mis favoritas.








