Una estrella en mi jardín
de W. Davies
Autoconclusivo ~ Ed. Kiwi
Tapa blanda con solapas ~ 503 págs.
9788494321474 ~ 16, 90€
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Algunos dicen que el miedo no es real, otros que la locura no puede ser lógica y luego están los que se atreven a asegurar que una estrella no puede vivir en un jardín.
Claro que ellos no conocen a Alicia Little, una chica que tiene fobia a la gente y que vive escondida en casa de su abuelo hasta que una historia, una estrella, un armario y un nuevo vecino cambian su pequeño mundo de mentiras y la retan a vivir en el mundo real. Charlie le enseñará a fotografiar quizás a través de sus dibujos, a creer en seis imposibles antes del desayuno y cómo una persona puede hacerte sentir diminuta o gigante en el tiempo que tarda en caer al suelo un bote de mermelada, incluso cuando el miedo se empeña en hacerte invisible.
¿Podrá Alicia amar algo que teme? ¿Será la curiosidad más grande que el miedo?
Con la colaboración de Ediciones Kiwi

Después de que el año pasado estas autoras me enamoraran con su peculiar homenaje a Peter Pan en Recuerda que me quieres, estaba deseando leer esta especie de segunda parte donde podemos encontrar un montón de guiños a otro clásico infantil muy conocido: Alicia en el País de las Maravillas. A pesar de que Recuerda que me quieres y Una estrella en mi jardín compartan algunos personajes y sean historias que se relacionen en algunas tramas, podríamos decir que son autoconclusivos ya que cada uno de los libros se centra en la historia de dos protagonistas diferentes. Así que se pueden leer perfectamente por separado, a pesar de que yo recomiendo que los leáis en orden para poder comprender mejor algunos aspectos de la novela. Al igual que recomiendo haber leído el clásico del que parte, no porque sea necesario para entender la historia, pero sí que lo es para poder pillar mejor todas las referencias y guiños que hace W. Davies a la novela de Lewis Carroll.
La vida siempre es suma. Suma lo bueno y lo malo, lo triste y lo alegre, lo dulce y lo amargo; el resultado eres tú. No eres menos tú según lo que te pase hoy, seguirás siendo tú, una tú más sabia, más feliz o quizá más rota, pero una tú más ampliada.
Una de las cosas que más me ha enamorado de Una estrella en mi jardín -al igual que ocurrió con el libro anterior- es el estilo narrativo de las autoras. Tienen una prosa muy lírica, mágica y de cuento a la cual, en este caso, también le han añadido un punto de locura. Y es que si algo sabe hacer muy bien W. Davies es plasmar en sus novelas la esencia del clásico en el que está basado, logrando transmitir con sus palabras esa locura y excentricidad que está presente durante toda la historia de Alicia en el País de las Maravillas. Tienen un estilo muy personal que logra destacar entre el resto de escritores y hacer que sea muy fácil identificar cuando algo está escrito por ellas y eso es algo de admirar en unas autoras que prácticamente son nóveles. Si una cosa me gusta de los retelling es que me lo paso pipa mientras voy descubriendo todos esos pequeños y no tan pequeños guiños que los autores hacen al original y, en este caso, no ha sido la excepción. Sobre todo, me he encantado ir relacionando los personajes del libro con los de Lewis Carroll, me ha parecido una experiencia muy divertida y mágica.
Ha sido una lectura que me ha resultado muy entrañable y dulce, se va desarrollando de una forma pausada -que no aburrida- y es una maravilla ver, ya no sólo el cómo va naciendo la relación amorosa, sino también la evolución que van sufriendo los personajes a lo largo de la novela. Charlie y Alicia son absolutamente geniales, sobre todo ella que tiene una forma de ser algo excéntrica y curiosa que será lo que atrape tanto al propio Charlie como al lector. Fue una gozada ver cómo su relación va tomando forma poco a poco: cómo se conocen, se hacen amigos y finalmente terminan dándose cuenta de que están enamorados. Es un proceso lento, sobre todo, porque Alicia tiene miedo a las personas, no se relaciona con nadie que no sea de su familia y nunca sale a la calle; y ver cómo poco a poco eso va cambiando gracias a Charlie fue una cosa maravillosa. El resto de personajes también son geniales, muy excéntricos y disparatados -al igual que los originales en los que se inspiran- y todos, en general, nos ofrecen unos diálogos super divertidos y, en ocasiones, algo raros con los que me he llegado a reír a carcajadas. Eso sí, eché en falta que salieran más algunos de los amigos de Charlie que conocíamos de Recuerda que me quieres, ya que aquí casi no tienen relevancia y sus escenas son bien poquitas aunque, eso sí, memorables.
—¿Cómo se despierta de la vida?
—Soñando, soñando mucho. Es raro, ¿no crees? De la vida se despierta soñando y de los sueños viviendo.
—Soñando, soñando mucho. Es raro, ¿no crees? De la vida se despierta soñando y de los sueños viviendo.
Otra cosa que me fascinó es lo bien hilada que está esta historia con la de Recuerda que me quieres, ya que a pesar de que son novelas independientes, sí que comparten algunos elementos y tramas; y por ello entre sus páginas nos encontraremos algunas sorpresas -sobre todo de cara al final- que nos dejarán con la boca abierta y una gran sonrisa al percatarnos de lo travieso que puede llegar a ser a veces el destino. La edición es una auténtica cucadita, ya no sólo por su preciosa portada o por las pequeñas imágenes que acompañan los capítulos y que hacen referencia a Alicia en el País de las Maravillas, sino también porque Charlie es dibujante y a lo largo de la novela le hará multitud de dibujos a Alicia, y algunos de ellos aparecerán entre las páginas del libro. Por último, advertiros que si sois de los que les encanta subrayar con post-it esas frases especiales que tienen algunas novelas, haceros con un buen surtido de ellos porque ya os digo que los necesitaréis. Yo no daba a basto para marcar esas frases que llamaban mi atención y me ha resultado muy difícil escoger sólo dos -de las tropecientas que tenía- para incluirlas en esta reseña.
En definitiva, Una estrella en mi jardín es una novela llena de magia, locura, muchos imposibles posibles y unos cuantos quizás. Una lectura entrañable, con unos personajes muy estrafalarios y curiosos con los que nos reiremos a carcajadas y un estilo narrativo único y especial que hará de esta lectura una experiencia absolutamente maravillosa.




