¡Ya vienen los Reyes Magos! ¡Ya vienen los Reyes Magos! Caminito de Belén... Ole, ole, ola ♫ ¿Cómo lleváis la espera? ¿Os habéis portado bien este año? Yo la verdad que no he sido muy buena y entre eso y la crisis creo que este año me veo a dos velas, pero oye a mi la ilusión de ir a la cabalgata a pelearme con los niños y los abuelillos por los caramelos no me la quita nadie.
Vamos a celebrar este día tan estupendillo con una reseña, concretamente fue el último libro que leí en el 2012 y en ese sentido el año no pudo terminar mejor. Y es que SEP nunca defrauda, eso sí, hacedme un favor e ignorad la portada porque es horrenda no, lo siguiente.
Título: Tenías que ser tú (Chicago Starts #1)
Autor: Susan Elizabeth Phillips
Editorial: B de bolsillo
Páginas:412Formato: tapa dura
ISBN: 9788498727180
PVP: 6,95 €
1. Tenías que ser tú // 2. Heaven, Texas // 3. Solo mio // 4. Apenas un sueño//
5. Este corazón mío // 6. Cázame si puedes // 7. Nacida para seducir
Chicago, <<la ciudad del viento>>, no está preparada para Phoebe Somerville, el bombón más escandaloso y curvilíneo de Nueva York, que acaba de heredar el equipo de fútbol de los Chicago Stars. Y Phoebe no está en absoluto preparada para el entrenador estrella de los Stars, Dan Calebow, dorada y salvaje leyenda viva de Alabama.
Dan es todo lo que Phoebe aborrece: un deportista sexista y marimandón con solo una neurona en el cerebro. Y la nueva y bella jefa es todo lo que dan desprecia: una entrometida muñequita que no sabe distinguir una escoba del montículo del pitcher. ¿Por qué, entonces, se siente atraído por ella como un misil teledirigido? Y ¿por qué el encanto de niño bueno de Dan hace que la cosmopolita Phoebe se sienta torpe, tímida y extrañamente asustada?
Dan es todo lo que Phoebe aborrece: un deportista sexista y marimandón con solo una neurona en el cerebro. Y la nueva y bella jefa es todo lo que dan desprecia: una entrometida muñequita que no sabe distinguir una escoba del montículo del pitcher. ¿Por qué, entonces, se siente atraído por ella como un misil teledirigido? Y ¿por qué el encanto de niño bueno de Dan hace que la cosmopolita Phoebe se sienta torpe, tímida y extrañamente asustada?
MI OPINIÓN
Phoebe nunca se imaginó que su padre le legara su amado equipo de fútbol.
Dan nunca creyó que pudiera enamorarse de una chica como Phoebe.
Y, ya os adelanto, que nadie daba un duro por los Chicago Stars.
¡Qué caprichoso y manipulador puede llegar a ser el señor destino!
"—¿A su hija? —Al pensar en la adolescente que leía a Dostoievski en el piso de arriba, comenzó a sonreír—. Mi hermana va a hacer historia en el fútbol profesional.
—Me temo que no la sigo.
—¿Cuántas chicas de quince años poseen un equipo de la NFL?
Hibbard palideció alarmado.
—Lo siento, señorita Somerville. No es eso. Su padre no le dejó el equipo a su hermana.
—¿No?
—Oh no. Se lo dejó a usted.
—¿Que hizo qué?
—Le dejó el equipo a usted, señorita Somerville. Es la propietaria de los Chicago Stars."
—Me temo que no la sigo.
—¿Cuántas chicas de quince años poseen un equipo de la NFL?
Hibbard palideció alarmado.
—Lo siento, señorita Somerville. No es eso. Su padre no le dejó el equipo a su hermana.
—¿No?
—Oh no. Se lo dejó a usted.
—¿Que hizo qué?
—Le dejó el equipo a usted, señorita Somerville. Es la propietaria de los Chicago Stars."
¡Qué preciosidad de novela! Me la habían recomendado hasta la saciedad pero no me animaba a empezar una nueva saga (y además tan larga) pero ahora que por fin lo hice no me arrepiento en absoluto. Es más, me dan ganas de darme de cabezazos contra la pared por haber tardado tanto.
La historia me ha encantado y enamorado a partes iguales, además de que es tremendamente divertida como prácticamente todos los libros de la autora. SEP nos introduce en el mundo del fútbol americano y aunque aquí una servidora no es nada fan del deporte os puedo asegurar que eso no es para nada un impedimento, porque la autora te adentra en dicho deporte explicándote lo básico sin llegar a caer en grandes y aburridas descripciones. Además, Phoebe, la protagonista, tampoco tiene mucha idea así que basicamente vais aprendiendo como funciona el mundillo futbolero las dos juntas a lo largo de la novela. A la par que vamos aprendiendo más cosas vemos como un equipo con una mala racha intenta salir adelante a pesar de tener una presidenta que no entiende nada del tema y a la cual al principio poco le importa lo que les ocurra.
Los personajes principales me parecieron geniales y me sorprendieron para bien porque me resultaron bastante diferentes y muy complejos, sobre todo Phoebe. Por primera vez (creo recordar) me encuentro con un protagonista masculino que aunque es muy apuesto y liga muchísimo, está cansado de las relaciones de una noche. Está buscando a la mujer perfecta para casarse y tener hijos, por eso aunque a primera vista se siente atraído por Phoebe no le hace mucho caso, ya que ella aparentemente es todo lo que Dan no anda buscando. Me reí muchísimo, además, con el trauma que tiene el pobre hombre con su exmujer, si lo habéis leído me entenderéis. Phoebe por su parte, es una mujer que prácticamente vive de las apariencias. Tuvo una infancia y adolescencia muy complicada y aprendió a dominar las situaciones que le aterran a través de su cuerpo utilizando sus atributos femeninos.
"La puerta se cerró detrás de ella y los dos hombres se estudiaron durante un largo rato. Viktor habló primero.
—Debe prometerme, entrenador, que no la lastimará.
—Lo prometo.
—Lo ha dicho demasiado rápido para mi gusto. La verdad es que no le creo.
—Soy un hombre de palabra, y le prometo que no la lastimaré. —Flexionó las manos—. Cuando la asesine, lo haré tan rápido que no sentirá nada.
Viktor suspiró.
—Eso es exactamente lo que me temía."
—Debe prometerme, entrenador, que no la lastimará.
—Lo prometo.
—Lo ha dicho demasiado rápido para mi gusto. La verdad es que no le creo.
—Soy un hombre de palabra, y le prometo que no la lastimaré. —Flexionó las manos—. Cuando la asesine, lo haré tan rápido que no sentirá nada.
Viktor suspiró.
—Eso es exactamente lo que me temía."
Su relación me ha parecido preciosa, ver
cómo poco a poco se van dejando llevar, van confiando el uno en el
otro... Me he emocionado mucho con ellos, he reído, he llorado, me he
indignado, les he dicho cuatro cosas bien dichas en ocasiones por ser
tan tontos... Vamos, que la he vivido junto a ellos. Tendrán muchos tiras y afloja a lo largo de la novela, momentos en los que se tiraran los trastos a la cabeza pero también escenas de esas preciosas que nos sacan más de un suspiro.
Además
de la historia de amor y la trama paralela del equipo de fútbol hay
otras que darán más profundidad y dinamismo a la historia. Mis
favoritas, sin duda, han sido la de Phoebe con su hermana que me pareció
muy tierna y nos demuestra hasta que punto los padres pueden llegar a
manipular nuestras vidas; y la de Ron con Phoebe, como ambos se ayudan
mutuamente para sacar adelante a los Chicago Stars. También nos
encontraremos con un toque de intriga por parte de una persona un poco
loca que le quiere hacer la vida imposible a Dan. Quizá lo que eché un
poco en falta fue otra historia de amor secundaria y que Viktor, el amigo
de Phoebe, tuviera más protagonismo ya que prácticamente no sale y eso que
es genial.
Y
como siempre SEP nos deleita con un epílogo que pone la guinda al
pastel y que hace que cerremos el libro con una sonrisa en la boca y con
ganas de que pase algo de tiempo para poder releerlo. Yo os confieso,
que a pesar de que no hace ni una semana que lo leí, no creo que tarde en
volver a hacerlo porque mientras escribía esta reseña y releía algunas
citas me han entrado unas ganas tremendas de volver a sumergirme entre
sus páginas.
En definitiva, Tenías que ser tú pese a su horrible portada es uno de los libros de SEP que más he disfrutado hasta el momento. Una novela tierna, divertida, pasional, romántica, con unos diálogos chispeantes y una historia de amor de esas que todos querríamos vivir, al menos, una vez en la vida. Cuidado con los libros de esta autora porque crean adicción.
MI PUNTUACIÓN

