La chica del tren
de Paula Hawkins
Autoconclusivo ~ Planeta
Tapa dura con sobrecubierta ~ 493 págs.
9788408141471 ~ 19, 50€
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¿Estabas en el tren de las 8.04? ¿Viste algo sospechoso?
Rachel, sí.
Rachel toma siempre el tren de las 8.04 h. Cada mañana lo mismo: el mismo paisaje, las mismas casas… y la misma parada en la señal roja. Son solo unos segundos, pero le permiten observar a una pareja desayunando tranquilamente en su terraza. Siente que los conoce y se inventa unos nombres para ellos: Jess y Jason. Su vida es perfecta, no como la suya. Pero un día ve algo. Sucede muy deprisa, pero es suficiente. ¿Y si Jess y Jason no son tan felices como ella cree? ¿Y si nada es lo que parece?
Tú no la conoces. Ella a ti, sí.
Rachel, sí.
Rachel toma siempre el tren de las 8.04 h. Cada mañana lo mismo: el mismo paisaje, las mismas casas… y la misma parada en la señal roja. Son solo unos segundos, pero le permiten observar a una pareja desayunando tranquilamente en su terraza. Siente que los conoce y se inventa unos nombres para ellos: Jess y Jason. Su vida es perfecta, no como la suya. Pero un día ve algo. Sucede muy deprisa, pero es suficiente. ¿Y si Jess y Jason no son tan felices como ella cree? ¿Y si nada es lo que parece?
Tú no la conoces. Ella a ti, sí.
Con la colaboración de Planeta

La chica del tren llegó a España precedida de muchísima expectación y acompañada de críticas buenísimas en el extranjero. La comparaban mucho con Gone Girl de Gillian Flynn y como esa novela a mí me encantó no veía el momento de ponerme con este nuevo thriller psicológico que prometía atrapar desde la primera página. ¿Cumplió las expectativas? Pues la verdad es que no del todo, esperaba algo que me impactara y me dejara sin aliento y lo cierto es que me encontré una historia que, aunque tenía una buena idea, la forma en la que estaba narrada no terminó de congeniar conmigo. En su mayor parte se me hizo demasiado lenta y carente de intriga y tensión. No es una mala lectura pero yo que soy muy fan de este género sentí que se quedaba como a medio camino.
No le deseo nada malo a Megan, por más que me enfadase que engañara a Scott y destrozara así mis ilusiones de la pareja perfecta. No, se debe a que me siento parte de este misterio. Estoy conectada a él. Ya no soy sólo una chica del tren que va de arriba abajo sin propósito alguno. Quiero que Megan aparezca sana y salva. De verdad. Pero todavía no.
Una de las cosas que yo siempre asocio con los thrillers es el concepto de enganche. El no poder parar de leer porque la intriga y el misterio son tales que, aunque el desarrollo de la novela sea lento, tú no puedes evitar devorar página tras página en una angustia continua por saber cómo narices se resolverá el misterio. Bien, pues esto a mí no me pasó con La chica del tren. Tardó muchísimo en atraparme, de hecho, no os mentiría si os dijera que no consiguió mantenerme en tensión y devorando sus páginas como si no hubiera un mañana hasta prácticamente las últimas 50 páginas. Es cierto que el desarrollo es lento, cosa que a mí no me importa porque normalmente este género suele ser así, pero no sé si es por la forma en la que está narrado -alternando tres puntos de vista diferente- o porque no terminé de conectar con los personajes -y gracias a Dios porque sería preocupante que lo hubiera hecho teniendo en cuenta el cómo están de la cabeza las tres-, pero no conseguía meterme de lleno en la historia. Sí, iba leyendo pero no conseguía que me picara el gusanillo ese que te hace estar probando y descartando teorías para conseguir adivinar el misterio antes que te lo digan.
Fue una lectura un tanto extraña por ese motivo, porque leía y aunque no me aburría tampoco conseguía crear en mí expectación. Seguía avanzando en busca de que algo impactante pasara y por fin me enganchara pero eso tardó, en mi opinión, demasiado tiempo en llegar. Luego están los personajes con los cuales no conecté para nada. Rachel, Megan y Anna son las tres narradoras principales y, madre mía del amor hermoso, a mí me pareció que están totalmente piradas de la cabeza. De hecho, no creo que haya ningún personaje que esté psicológica o emocionalmente bien en este libro. Al principio no entendía el por qué narraban las tres -ya que había partes que las veía un poco innecesarias- pero es cierto que de cara al final todo hace click y entiendes el por qué de que cada una tenga que ir dándonos su versión de la historia. En ese sentido me pareció que estaba bien planteada y la trama era buena pero algo falló en la ejecución para que no consiguiera "vivir" la historia.
Siento una oleada de oscuro pavor.
Pasó algo, lo sé. No puedo recordarlo, pero lo noto. Me duele el interior de la boca, como si me hubiera mordido la parte interna de los carrillos, y la lengua tiene un sabor metálico. Tengo náuseas y me siento mareada. Me paso las manos por el pelo y recorro el cuero cabelludo. Me encojo de dolor. Tengo un chichón en la parte derecha de la cabeza y el pelo apelmazado de sangre.
Si hay algo que me sorprendió en este libro es que las pocas reseñas en español que había leído de él comentaban que el final era muy predecible, pero oye, a mí me pilló completamente desprevenida. Suelo ser una persona muy perspicaz pero en esta novela no lo vi venir hasta que se descubre todo el tinglao, mis pesquisas, de hecho, ni se acercaban a lo que me había imaginado. Y fue gracias a esto que terminé la lectura con un sabor de boca mejor que como la empecé, casi le perdoné los demás fallos que tiene por haber conseguido engañarme tan bien y robarme el aliento como lo hizo en las últimas páginas. No es lo mejor del género pero tampoco ha sido una lectura del todo mala, la novela es entretenida y a mí consiguió sorprenderme, aunque eso sí, para ser un thriller creo que le faltaron muchos más giros en una trama que, a mi parecer, se quedó un poquito monótona.
En definitiva, La chica del tren ha sido una lectura menos impactante de lo que en un principio pensé. A pesar de que la trama era buena, Paula Hawkins no supo desarrollarla bien, creando unos personajes un poco insulsos y una historia algo monótona a la que le faltaron giros de trama para lograr crear la tensión y el suspense que los thrillers necesitan. Aún así el final me sorprendió así que, al menos, eso que me llevo.
