Los vivientes
de Matt de la Peña
Los vivientes 1/2 ~ Océano Gran Travesía
Tapa blanda con solapas ~ 360 págs.
978494411007 ~ 15, 95€
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Shy comienza un trabajo de verano para ganar algo de dinero en un crucero de lujo. Todo parece perfecto pero entonces, el mayor terremoto de la historia sacude el mar y su vida cambia para siempre.
Sin embargo, esto es sólo el principio. Veinticuatro horas más tarde, Shy queda perdido en alta mar, envuelto en una asfixiante lucha por la supervivencia, y a merced de la oscura amenaza que se halla oculta tras ese terrible desastre.
Con la colaboración de Océano Gran Travesía

BILOGÍA 'LOS VIVIENTES':
1. Los vivientes
2. Los perseguidos [ya en inglés, español ¿2016?]

No conocía a Matt de la Peña por lo que esta novela, en un primer momento, no me llamó la atención lo suficiente como para leer su sinopsis; pero cuando salió la portada española me fijé en que tenía la típica frase promocional en la que un autor reconocido recomienda el libro y vi que, en este caso, quien hablaba genial de la historia no era otro que James Dashner. Me encanta ese autor y me dije "si él dice que es una pasada por algo será", leí la sinopsis, vi que iba de un desastre natural y ahí sí que se despejaron mis dudas y supe que TENÍA que leer esta novela. Y, gracias Dios que lo hice, porque me ha encantado. Eso sí, aclarar que el libro no saldrá a la venta hasta el 23 de septiembre así que aún os quedan unas semanas para poder disfrutar de él. No me gusta hacer reseñas de libros que aún no se han publicado pero, en este caso, hice una excepción porque me moría de ganas de hablaros de él.
Shy se abrió paso a empujones hasta la ventana donde estaba Kevin y se asomó.
Se quedó helado.
Un gigantesco muro de agua, casi del doble de alto que el barco y aún creciendo, iba directo hacia ellos. [...]
Toda la gente de las ventanas estaba gritando, hasta los hombres; Shy se dio cuenta que él también estaba gritando; un hombre corpulento de mediana edad cayó al suelo agarrándose el pecho; Shy empezó a sentir un hormigueo en todo el cuerpo y se le fueron las fuerzas de los brazos y las piernas; tuvo que agarrarse de la ventana para no caer al suelo mientras veía la ola y su cresta —cosa que rebasaba su entendimiento por completo excepto que era el final de todo, y que ninguna persona podía cambiar el hecho, ningún Dios—, la ola estaba ahora directamente frente a ellos y lo único que Shy veía por la ventana era el muro de océano rugiente.
Se quedó helado.
Un gigantesco muro de agua, casi del doble de alto que el barco y aún creciendo, iba directo hacia ellos. [...]
Toda la gente de las ventanas estaba gritando, hasta los hombres; Shy se dio cuenta que él también estaba gritando; un hombre corpulento de mediana edad cayó al suelo agarrándose el pecho; Shy empezó a sentir un hormigueo en todo el cuerpo y se le fueron las fuerzas de los brazos y las piernas; tuvo que agarrarse de la ventana para no caer al suelo mientras veía la ola y su cresta —cosa que rebasaba su entendimiento por completo excepto que era el final de todo, y que ninguna persona podía cambiar el hecho, ningún Dios—, la ola estaba ahora directamente frente a ellos y lo único que Shy veía por la ventana era el muro de océano rugiente.
Sabéis que soy fan de la fantasía y la ciencia ficción pero también me pirran las historias realistas que nos hablan de algo que podría pasar en cualquier momento, ya sea una mortífera pandemia como ocurre en Asilados -publicado por Roca Editorial- o, como es el caso que nos ocupa hoy, un desastre natural provocado por un terremoto. Los vivientes comienza presentándonos a Shy, un joven mexicano que para ayudar económicamente a su familia está trabajando como mozo para todo en un crucero de lujo. Las primeras páginas son, cuanto menos, impactantes presentándonos un suceso que marcará de alguna forma el futuro de Shy y que ya nos va preparando para todo lo que se nos avecinará en próximos capítulos. Si tuviera que definir esta lectura en una palabra creo que esa sería intensa, los primeros capítulos son algo introductorios pero una vez pasa el terremoto las cosas se ponen verdaderamente interesantes. Os preguntaréis qué daño puede causar un terremoto en mar abierto, la respuesta es muy simple: tsunamis. Y si intensa describe a la novela en general, angustiosa se podría aplicar para todos los capítulos intermedios. La parte de los tsunamis y todo lo que ocasionan, el consecuente naufragio y la parte de supervivencia en alta mar me pusieron los pelos de punta y leí esos capítulos con un constante nudo en la garganta que me hacía tener que parar de leer en muchas ocasiones. Y es que Matt de la Peña lo describe todo de una forma tan directa, cruda y realista que me parecía estar viviéndolo en carne propia.
Impactante y adictiva serían calificativos que también encajarían muy bien con esta primera parte de bilogía. El protagonista tiene que pasar por una auténtica pesadilla a lo largo de toda la novela y esas penurias, ese sufrimiento, esa lucha por la supervivencia es lo que nos mantendrá pegados a sus páginas, incapaces de parar de leer y completamente cautivados por los acontecimientos que se desarrollan delante de nuestros ojos. Y, aunque en términos generales, ha sido una lectura que he disfrutado un montón sí que he sentido un pequeño bajón en el tramo final de la novela. Le dieron un giro que cambió completamente todo y la historia fue por unos derroteros que me parecieron, además de un poco predecibles, algo más vistos tanto literaria como fílmicamente hablando. Aún así, el desenlace tiene muchísima acción y un ritmo trepidante, ocurren muchísimas cosas y prácticamente estuve en una tensión continua mientras leía los últimos capítulos. Matt de la Peña ha logrado conquistarme con esta primera novela suya que leo, tanto es así que no veo el momento de que Océano Gran Travesía publique Los perseguidos, el desenlace de esta increíble historia de supervivencia.
En definitiva, Los vivientes es una novela que me ha impactado bastante por la crudeza y dureza de muchas de sus escenas. Una historia de supervivencia completamente adictiva que me tuvo con el corazón en un puño en muchas ocasiones tanto por su intensidad como por la forma tan directa que tiene el autor de narrar. Pega un pequeño bajón -en cuanto a previsibilidad de la trama- en la parte final pero igualmente deja con muchas ganas de saber cómo continúa todo.
