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RESEÑA | 'La ciudad de los libros soñadores' de Walter Moers

domingo, 15 de febrero de 2015


La ciudad de los libros soñadores
de Walter Moers

Autoconclusivo ~ Maeva
Tapa dura con sobrecubierta ~ 464 págs.
9788496231917 ~ 20€ [grande] 11€ [bolsillo]
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¿QUÉ PASARÍA SI LOS LIBROS TUVIERAN
VIDA PROPIA?

Poco antes de morir, el gran escritor Danzarote entrega a su joven discípulo, Hildegunst von Mythenmetz, un extraño manuscrito. Al leer el libro, Huldegunst descubre que el desconocido autor tiene un talento único, el Orm, qu él también desea poseer. Se dispone a buscarlo y se dirige a Bibliópolis, la ciudad de los libros soñadores, un lugar lleno de anticuarios e impregnado por el olor a cuero viejo, papel antiguo y tinta. En su búsqueda, el joven es atrapado en las catacumbas de la ciudad, un laberinto subterráneo, donde habitan los peligrosos cazadores de los libros que no tienen escrúpulos y están dispuestos a hacer cualquier cosa con tal de conseguir un manuscrito valioso.

Y allí estaban, los libros soñadores. Así llamaban en aquella ciudad las existencias de las librerías de viejo, porque, desde el punto de vista de los comerciantes, aquellos libros no estaban ya exactamente vivos ni tampoco exactamente muertos, sino que se encontraban en un estado intermedio, semejante al sueño. [...] Sólo cuando una mano curiosa cogía un libro y lo abría, cuando era adquirido y llevado, podía despertar a una nueva vida. Y eso era con lo que todos los libros soñaban.

Empezaré diciendo que este libro no lo conocía hasta que no me dio por apuntarme al reto literario El Bloggero recomienda. Lo vi en la lista, busqué información sobre él y como me llamó la atención no dudé en cogerlo de la biblioteca. No ha terminado siendo todo lo que yo esperaba pero en general tampoco fue una mala lectura.

La ciudad de los libros soñadores es, ante todo, un libro que rebosa originalidad. Desde la primera página me quedé fascinada por ese mundo que nos describe el autor en el que la literatura es tan importante que prácticamente toda la población se dedica a algo relacionado con ella: desde escritores a críticos, editores, correctores de estilo, vendedores de libros, cazadores de libros, encuadernadores, fabricantes de tipos, impresores... La verdad es que este libro es, en su totalidad, un auténtico homenaje a la literatura, ya no solo por todas las referencias que hay a ese mundillo sino también por el amor que el protagonista y la mayoría de los personajes profesan a los libros. Decir también que es un libro de fantasía protagonizado por un dragón, pero sus páginas están pobladas por multitud de sorprendentes criaturas -a cada cual más deforme y variopinta- que iremos descubriendo a lo largo de la lectura; aunque, sin duda, mis favoritos son los librillos, unos seres adorables con un solo ojo que se alimentan mediante la lectura y dependiendo del grosor del libro y de su género este le aporta más o menos nutrientes. Como diría nuestra querida Alicia... curioso y rarífico, ¿verdad? Y lo cierto es que estas dos palabras podrían definir muy bien este libro, si me paro a pensarlo.

—A veces pienso que somos los únicos que sacamos algo realmente de la literatura —dijo Golfid con una mueca—. A todos los demás, los libros les dan sólo trabajo. Tienen que escribirlos. Corregirlos. Editarlos. Imprimirlos. Venderlos. Malvenderlos. Estudiarlos. Criticarlos. Trabajo, trabajo, trabajo... En cambio nosotros sólo tenemos que leerlos. Absorberlos. Disfrutarlos. Tragarnos un libro... lo podemos hacer realmente. E incluso nos llena. No me cambiaría por ningún escritor.

La verdad es que todo lo relacionado con Bibliópolis y sus habitantes me encantó, y la historia es toda una consecución de aventuras por parte de Hildegunst, el pobre dragón no sale de una y ya se está metiendo en otra. En ese sentido me ha parecido muy dinámica porque siempre están pasando cosas pero a la vez el tipo de narración tan descriptiva que tenía ralentizaba un poco mi ritmo de lectura. Y es que, aunque la historia y el mundo creado por Walter Moers me ha encantado, la novela se me ha hecho algo pesada de leer. Fijaos que no soy de las temen los libros descriptivos, de hecho, me gusta que el autor se tome su tiempo para describir todo a la perfección, pero en este libro hubo pasajes que me aburrieron un poco con tanto exceso de narración y tan poco diálogo. Quizá por eso su lectura me llevó más tiempo de lo que esperaba y, aunque me entretuvo, no llegó a engancharme ni intrigarme. Y no porque considere que sea un mal libro sino porque creo que no es para mí.

Con respecto al desenlace, me gustó mucho la forma en la que el autor finaliza la historia -con un toque agridulce- pero, eso sí, lo sentí algo precipitado, pasa todo como muy rápido para lo que nos tenía acostumbrados en el resto del libro. Una cosa que me encantó es que la novela está llena de ilustraciones en blanco y negro -unas más grandes que otras- y que nos ayudan a visualizar mejor los diferentes seres que van apareciendo durante la lectura. Por último me gustaría comentaros que aunque el libro es autoconclusivo -porque la historia del viaje de Hildegunst por las catacumbas de Bibliopólis en busca del Orm tiene su merecido desenlace-, Walter Moers ha escrito más libros ambientados en Zamonia -que es el mundo en el que se desarrolla la historia-, aunque con distintos protagonistas e historias.


En definitiva, La ciudad de los libros soñadores es un libro sumamente original que rinde un bonito tributo a la literatura y que consigue que cualquier lector empedernido quiera vivir entre sus páginas. Walter Moers ha creado un mundo de lo más rico y complejo, y si la novela no ha llegado a enamorarme ha sido más por lo abrumada que me sentía algunas veces con tanta descripción que por otra cosa.

Quiero vivir en Bibliópolis y sé que vosotros también

miércoles, 11 de febrero de 2015

No, no me he vuelto loca y sí, sé que muchos de vosotros os estaréis preguntando a qué narices me estoy refiriendo. Bueno, pues resulta que hace unos días me sumergí en una nueva lectura y mientras estaba leyendo los primeros capítulos me presentaron algo que oh, la la ¡mi querer ya!

El libro en cuestión es La ciudad de los libros soñadores de Walter Moers y lo que me llamó la atención fue una de las ciudades que aparecen en la novela: Bibliópolis. Como podréis imaginaros, el nombre tiene mucho que ver con nuestros queridos amigos los libros. De hecho, Bibliópolis es, a mi parecer, la ciudad en la que todo amante de los libros desearía vivir. ¿Qué no me creéis? Aquí os dejo un fragmento del libro donde la describen para que podáis juzgar por vosotros mismos:


Bibliópolis contaba con más de cinco mil librerías de viejo oficialmente registradas y, más o menos, mil tiendas de libros en las  que, además de libros, se ofrecían bebidas alcohólicas, tabaco, y hierbas y esencias embriagadoras cuyo consumo, supuestamente, aumentaba la alegría de leer y la concentración. Había un número difícil de estimar de vendedores ambulantes, que en estanterías rodantes, carritos de mano, bolsos en bandolera y carretillas ofrecían obras impresas en todas las formas imaginables. En Bibliópolis había más de seiscientas editoriales, cincuenta y cinco imprentas, una docena de fábricas de papel y un número continuamente en aumento de talleres que se ocupaban de producir tipos de imprenta de plomo y tinta de imprimir. Había tiendas que ofrecían miles de puntos de lectura y ex libris, canteros especializados en soportes para libros, carpinterías y negocios de muebles llenos de atriles y estanterías. Había ópticos, que hacían gafas de leer y lupas, y en cada esquina un café, casi siempre con una chimenea encendida y lecturas literarias las veinticuatro horas del día.


¿Hola? ¿He muerto y he ido al cielo de los lectores o qué? No me digáis que no sería una ciudad perfecta para vivir. Debería existir un sitio como este en el que los amantes de la lectura pudiéramos vivir en paz y compartir nuestro hobbie, dónde todo el mundo iría siempre con un libro bajo el brazo y cada dos pasos nos encontráramos una tienda barata -algo sumamente importante- donde poder adquirir nuestros últimos caprichos. 

Walter Moers ha creado el paraíso para cualquier lector trayendo a la vida la ciudad de los libros soñadores aka Bibliópolis. Bueno, en general la novela en sí es una tributo a los libros, está llena de un montón de referencias y nos encontramos con un protagonista tan obsesionado como nosotros -o incluso más- con los libros. Vamos, que es muy fácil sentirse identificado con lo que Hildegunst nos va narrando sobre sus sentimientos literarios y momentos frikis. Ya aprovecho para contaros que esta es mi actual lectura, que por el momento me está gustando mucho y que si tenéis curiosidad por ella en unos días subiré la reseña al blog. Mientras tanto... ¡todos a soñar con Bibliópolis!



Y vosotros, ¿conocíais Bibliópolis? ¿Os mudaríais allí conmigo mañana mismo? ¿Habéis leído o queréis leer La ciudad de los libros soñadores? ¡Contadme lo que queráis en los comentarios!