La ciudad de los libros soñadores
de Walter Moers
Autoconclusivo ~ Maeva
Tapa dura con sobrecubierta ~ 464 págs.
9788496231917 ~ 20€ [grande] 11€ [bolsillo]
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Empezaré diciendo que este libro no lo conocía hasta que no me dio por apuntarme al reto literario El Bloggero recomienda. Lo vi en la lista, busqué información sobre él y como me llamó la atención no dudé en cogerlo de la biblioteca. No ha terminado siendo todo lo que yo esperaba pero en general tampoco fue una mala lectura.
¿QUÉ PASARÍA SI LOS LIBROS TUVIERAN
VIDA PROPIA?
Poco antes de morir, el gran escritor Danzarote entrega a su joven discípulo, Hildegunst von Mythenmetz, un extraño manuscrito. Al leer el libro, Huldegunst descubre que el desconocido autor tiene un talento único, el Orm, qu él también desea poseer. Se dispone a buscarlo y se dirige a Bibliópolis, la ciudad de los libros soñadores, un lugar lleno de anticuarios e impregnado por el olor a cuero viejo, papel antiguo y tinta. En su búsqueda, el joven es atrapado en las catacumbas de la ciudad, un laberinto subterráneo, donde habitan los peligrosos cazadores de los libros que no tienen escrúpulos y están dispuestos a hacer cualquier cosa con tal de conseguir un manuscrito valioso.
Y allí estaban, los libros soñadores. Así llamaban en aquella ciudad las existencias de las librerías de viejo, porque, desde el punto de vista de los comerciantes, aquellos libros no estaban ya exactamente vivos ni tampoco exactamente muertos, sino que se encontraban en un estado intermedio, semejante al sueño. [...] Sólo cuando una mano curiosa cogía un libro y lo abría, cuando era adquirido y llevado, podía despertar a una nueva vida. Y eso era con lo que todos los libros soñaban.
Empezaré diciendo que este libro no lo conocía hasta que no me dio por apuntarme al reto literario El Bloggero recomienda. Lo vi en la lista, busqué información sobre él y como me llamó la atención no dudé en cogerlo de la biblioteca. No ha terminado siendo todo lo que yo esperaba pero en general tampoco fue una mala lectura.
La ciudad de los libros soñadores es, ante todo, un libro que rebosa originalidad. Desde la primera página me quedé fascinada por ese mundo que nos describe el autor en el que la literatura es tan importante que prácticamente toda la población se dedica a algo relacionado con ella: desde escritores a críticos, editores, correctores de estilo, vendedores de libros, cazadores de libros, encuadernadores, fabricantes de tipos, impresores... La verdad es que este libro es, en su totalidad, un auténtico homenaje a la literatura, ya no solo por todas las referencias que hay a ese mundillo sino también por el amor que el protagonista y la mayoría de los personajes profesan a los libros. Decir también que es un libro de fantasía protagonizado por un dragón, pero sus páginas están pobladas por multitud de sorprendentes criaturas -a cada cual más deforme y variopinta- que iremos descubriendo a lo largo de la lectura; aunque, sin duda, mis favoritos son los librillos, unos seres adorables con un solo ojo que se alimentan mediante la lectura y dependiendo del grosor del libro y de su género este le aporta más o menos nutrientes. Como diría nuestra querida Alicia... curioso y rarífico, ¿verdad? Y lo cierto es que estas dos palabras podrían definir muy bien este libro, si me paro a pensarlo.
—A veces pienso que somos los únicos que sacamos algo realmente de la literatura —dijo Golfid con una mueca—. A todos los demás, los libros les dan sólo trabajo. Tienen que escribirlos. Corregirlos. Editarlos. Imprimirlos. Venderlos. Malvenderlos. Estudiarlos. Criticarlos. Trabajo, trabajo, trabajo... En cambio nosotros sólo tenemos que leerlos. Absorberlos. Disfrutarlos. Tragarnos un libro... lo podemos hacer realmente. E incluso nos llena. No me cambiaría por ningún escritor.
La verdad es que todo lo relacionado con Bibliópolis y sus habitantes me encantó, y la historia es toda una consecución de aventuras por parte de Hildegunst, el pobre dragón no sale de una y ya se está metiendo en otra. En ese sentido me ha parecido muy dinámica porque siempre están pasando cosas pero a la vez el tipo de narración tan descriptiva que tenía ralentizaba un poco mi ritmo de lectura. Y es que, aunque la historia y el mundo creado por Walter Moers me ha encantado, la novela se me ha hecho algo pesada de leer. Fijaos que no soy de las temen los libros descriptivos, de hecho, me gusta que el autor se tome su tiempo para describir todo a la perfección, pero en este libro hubo pasajes que me aburrieron un poco con tanto exceso de narración y tan poco diálogo. Quizá por eso su lectura me llevó más tiempo de lo que esperaba y, aunque me entretuvo, no llegó a engancharme ni intrigarme. Y no porque considere que sea un mal libro sino porque creo que no es para mí.
Con respecto al desenlace, me gustó mucho la forma en la que el autor finaliza la historia -con un toque agridulce- pero, eso sí, lo sentí algo precipitado, pasa todo como muy rápido para lo que nos tenía acostumbrados en el resto del libro. Una cosa que me encantó es que la novela está llena de ilustraciones en blanco y negro -unas más grandes que otras- y que nos ayudan a visualizar mejor los diferentes seres que van apareciendo durante la lectura. Por último me gustaría comentaros que aunque el libro es autoconclusivo -porque la historia del viaje de Hildegunst por las catacumbas de Bibliopólis en busca del Orm tiene su merecido desenlace-, Walter Moers ha escrito más libros ambientados en Zamonia -que es el mundo en el que se desarrolla la historia-, aunque con distintos protagonistas e historias.
Con respecto al desenlace, me gustó mucho la forma en la que el autor finaliza la historia -con un toque agridulce- pero, eso sí, lo sentí algo precipitado, pasa todo como muy rápido para lo que nos tenía acostumbrados en el resto del libro. Una cosa que me encantó es que la novela está llena de ilustraciones en blanco y negro -unas más grandes que otras- y que nos ayudan a visualizar mejor los diferentes seres que van apareciendo durante la lectura. Por último me gustaría comentaros que aunque el libro es autoconclusivo -porque la historia del viaje de Hildegunst por las catacumbas de Bibliopólis en busca del Orm tiene su merecido desenlace-, Walter Moers ha escrito más libros ambientados en Zamonia -que es el mundo en el que se desarrolla la historia-, aunque con distintos protagonistas e historias.
En definitiva, La ciudad de los libros soñadores es un libro sumamente original que rinde un bonito tributo a la literatura y que consigue que cualquier lector empedernido quiera vivir entre sus páginas. Walter Moers ha creado un mundo de lo más rico y complejo, y si la novela no ha llegado a enamorarme ha sido más por lo abrumada que me sentía algunas veces con tanta descripción que por otra cosa.

