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RESEÑA | 'Aquello que creíamos perdido' de Adi Alsaid

domingo, 22 de noviembre de 2015


Aquello que creíamos perdido
de Adi Alsaid

Autoconclusivo ~ Roca Editorial
Tapa blanda con solapas ~ 349 págs.
9788499189345 ~ 16, 90€
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Cuatro adolescentes de las cuatro puntas de los Estados Unidos tienen una cosa en común: una chica llamada Leila. Aterriza en sus vidas con su ridículo coche rojo justo en el momento en que más la necesitan.

Por ejemplo, Hudson, un chico que trabaja en un taller mecánico de una pequeña población y que está dispuesto a tirar sus sueños por la borda por el amor verdadero. Luego está Bree, una chica que se ha escapado de casa y que quiere vivir a tope cada día, incluso si tiene que robar para ello; Elliot, que cree en los finales felices, y Sonia, que está convencida de que cuando perdió a su novio, con él se fue su capacidad de amar.

Hudson, Bree, Elliot y Sonia encuentran en Leila a una amiga, y cuando esta se va para proseguir su camino, sus vidas cambian para siempre. Sin embargo, durante su viaje, Leila también descubrirá que lo que más necesitas a veces está justo al principio y que, quizá, la única manera de encontrar lo que estás buscando es perderse en el camino.
Con la colaboración de Roca Juvenil

Desde hace bien poquito he desarrollado una cierta debilidad por las historias que se desarrollan durante algún tipo de viaje por carretera o road trip. Suelen ser lecturas que se hacen muy amenas, con toques divertidos pero también con un trasfondo y alguna moraleja final, y por ello Aquello que creíamos perdido captó mi atención desde el primer momento.  Había oído que era una novela que recomendaban a todos los fans de John Green y la verdad que puedo entender el porqué ya que, a pesar de que ambos autores tienen estilos narrativos completamente diferentes sí que podríamos considerar que comparten un mismo tipo de historia.

Tengo que confesar que al principio no terminaba de pillarle el punto a la historia, y es que esta está contada de una forma algo curiosa: se divide en cinco partes y cada una cuenta una trama distinta, con unos personajes diferentes y un planteamiento, nudo y desenlace propios, lo único que tienen en común todas es la aparición de Leila en cada una de ellas. La chica se encuentra inmersa en un viaje por carretera y a medida que va pasando por diferentes ciudades va entrando en la vida de los protagonistas de estas cuatro historias y ayudándolos en la lección que necesiten aprender. Se podría pensar que Leila es la narradora de todo, pero no, cada historia está narrada por uno de los cuatro chicos que conocerán a Leila por lo que nosotros no vemos el viaje de la chica -cómo llega de una ciudad a otra- sino sólo los momentos en los que coinciden con el personaje cuya historia se esté desarrollando. Y eso fue lo que me lió en un principio ya que en vez de parecerme una historia completa me daba la sensación de ser relatos con un nexo común: Leila. Y aunque eso durante las dos primeras historias me descolocó un poco, más adelante descubrí que era una de las cosas que más me gustaban porque nos permitía sentirnos tan intrigados por Leila como se sentían las personas a las que ella ayudaba; y es que el autor daba tan poca información del pasado de la chica que no podía evitar verla como una pequeña hada madrina que llegaba cuando ellos más la necesitaban, vivía una aventura con cada uno y luego desaparecía para proseguir con su viaje y ayudar al siguiente.

   La gente se hace daño mutuamente. Le pasa a todo el mundo. Intencionadamente o no, arrepintiéndose o no. Forma parte de las cosas que hacemos. Lo bonito es que tenemos la capacidad de curar las heridas y de perdonar. 

Hudson, Bree, Elliot y Sonia. Cuatro historias y cuatro lecciones que aprender. Unas las disfruté más que otras, pero tengo que reconocer que todas son preciosas, se centran en un tema en concreto -problemas amorosos, algún drama familiar, la superación de la muerte de un ser querido...- y cada una de ellas busca transmitir una cosa diferente y, por ello, cuenta con un protagonista completamente distinto al anterior. Y esto me encantó, el que hubiera tanta variedad y el que todos los personajes fueran tan humanos, tan reales, que me resultara imposible no congeniar con ellos, no entenderlos, a pesar de que no compartiera su forma de actuar o sus pensamientos. Y aunque Leila es la que entra de improviso en sus vidas para mostrarles algo de lo que ninguno de los cuatro habían sido conscientes hasta ese momento, también ellos, sin saberlo, ayudarán a Leila en su propio viaje personal. Ains, Leila... ¡qué gran protagonista! Me ha encantado, en serio. Me parecía una persona muy especial, que me inspiraba mucha ternura y cuya historia -que nos la desvelan al final- me tuvo completamente intrigada durante toda la novela; y cuando por fin llega el momento de descubrirla me maravilló de principio a fin. Es cierto, que pude llegar a olerme por donde iban los tiros pero eso no hizo que lo disfrutara menos cuando por fin llegó el momento de desentrañar el misterio de su viaje.

A pesar de que he disfrutado mucho leyendo el libro por las divertidas y disparatadas situaciones que se daban a veces, también he de reconocer que cuando terminé de leer me quedé con una sensación algo agridulce. No porque tuviera un final triste sino porque sentí que la lectura me había sabido a poco y que se acababa justo en lo mejor. A mi parecer la historia de Leila tenía mucho más que ofrecer y la novela se hubiera podido alargar un poco más mostrándonos tanto el futuro de Leila como el de los otros personajes, que aunque sus historias tienen un final cerrado, a mí me hubiera gustado que al final nos dieran un pequeño atisbo de cómo había continuado todo para ellos. No sé, tampoco me decepcionó su desenlace pero creo que me dio tanta pena despedirme de los personajes que si el autor hubiera escrito un epílogo se lo hubiera agradecido, la verdad.


En definitiva, Aquello que creíamos perdido ha sido una lectura que me ha gustado muchísimo tanto por la forma en la que estaba narrada, como por el realismo de sus personajes, sus tramas tan humanas y disparatadas, y lo divertida y emotiva que me resultó en muchas ocasiones. Adi Alsaid ha creado un road trip de esos que además de entretenernos con su lectura nos deja pequeños mensajes y lecciones que aprender.